A Review After the First Month
Después de un mes durmiendo con sábanas de algodón peruano de 300 hilos, noto la diferencia sobre todo en las noches de lluvia: el tejido no se siente pegajoso y la cama se mantiene fresca sin necesidad de aire acondicionado. Cambié también la funda del edredón por una de algodón acolchado y el conjunto regula mejor la temperatura. Lo que menos me convenció fue el tiempo de secado al lavarlas, aunque con el clima de la vereda es entendible. Dejo el detalle por si alguien vive en zona húmeda y quiere planear el lavado semanal.
Publicada hace tres semanas